Zapatera
primero, después modista. Republicana, nació en Granada 1891, y murió en el Barranco
de Viznar (Granada) el 2 Noviembre 1936.
La Fregenala fue una mujer humilde, trabajadora,
leal y generosa, que vivió en el granadino barrio del Relejo. La suya era una
familia numerosa y de clase obrera, fueron siete hermanos.
Su padre era zapatero y con él empezó a
aprender el oficio. Siendo muy joven enfermó del corazón, y, con objeto de
llevar una vida más sedentaria, aprende el oficio de modista, en el cual pronto
adquirió gran destreza, hasta el punto de hacerse de una clientela selecta
entre la que se encontraban la hermana y las sobrinas de Manuel de Falla.
Pese a no haber podido asistir a la escuela,
Rosario aprende a leer y escribir. Los que la conocieron decían de ella que,
desde ese momento, nunca le faltó un libro a mano, convirtiéndose en gran
lectora y buena oradora.
Siguiendo los pasos de su padre, convencido
republicano, Rosario participó en política desde muy joven y fue miembro del
Partido Republicano y seguidora de Fernando de los Ríos.
Al parecer, un desencuentro con los que más
tarde serían sus asesinos tuvo lugar en una mesa electoral de las elecciones de
1936, de la que formó parte en representación del Frente Popular. En ese
proceso electoral, mantuvo discrepancias con otros componentes y representantes
del sector de las derechas, que poco después causarían su definitiva desgracia.
Cuando se produjo la sublevación militar contra
la República, el nombre de Rosario aparecía en una lista de personas a detener,
y así lo hicieron, si bien, por mediación de Manuel de Falla, enseguida fue
puesta en libertad. Sus allegados le aconsejaron que dejara Granada, y le
propusieron llevarla a la zona republicana, pero ella temió por las represalias
que pudiera sufrir su familia y decidió no huir.
Efectivamente, la detuvieron de nuevo en
septiembre de 1936 y la metieron en la cárcel de mujeres instalada en al
Convento de San Gregorio. Nuevamente, Manuel Falla intercedió por ella, pero lo
trataron mal y sin consideración alguna, hasta el punto de amenazarlo con
llevarle a él también a prisión.
En esta cárcel Rosario coincidió con otras
presas, entre las que se encontraba Milagros Almenara Pérez, la boticaria roja
y feminista, junto a la que fue fusilada en el Barranco de Viznar el 2 de
noviembre de 1936.
Los restos de Rosario “La Fregenala”, como los
de tantas otras personas asesinadas en esos terribles años, siguen a la espera
poder ser rescatados de la fosa común en que se hallan y puestos a disposición
de sus descendientes para darle una digna despedida.
Documentación:
María
Andrade. Foro de
la Memoria.
El
Independiente, 4 de Septiembre de 2021
[H. F. P.]
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