Sin Dios nada valgo, nada puedo, nada soy. Estas palabras suyas son las que mejor definen su vida y trayectoria. Se la tenía por santa en vida ya que sus extraordinarias y singulares virtudes así lo hacían ver. Nació el 21 de octubre de 1613, en Huétor Tájar, y a pesar de la oposición de su madre, abuela y hermana, con el favor de su padre, entró en religión el 19 de marzo de 1634, festividad de San José, por lo que en honor a él tomo su nombre, Juana Úrsula de San José.
Lo hizo en las Carmelitas de la Antigua Regla. Destacaba por sus muchas penitencias y por los muy frecuentes arrebatos místicos que la llevaban a fervorosos encuentros con su “esposo espiritual”. Para inmortalizar dichos sucesos encargó cuatro lienzos con las escenas vividas: Jesús maestro Salvador, Jesús Nazareno, Jesús de la columna y Jesús de la humildad.
Escritora prolija y
considerada. Se conserva un retrato donde aparece sentada a una mesa y con la
pluma en la mano. El archivo conventual mantiene gran número de sus escritos,
de los cuales el carmelita calzado fray Gabriel de Santiago, redactó una biografía
en tres volúmenes, que aún se conserva de forma manuscrita Vida admirable
portentosa de la exemplarísima virgen la Ble,Me,Sr, Juana Úrsula de San José.
Murió el 6 de noviembre
de 1683. Hay testimonios y milagros recogidos en declaración jurídica que llevó
al Arzobispo de Granada, que asistió a su entierro, a iniciar la causa de
canonización de Juana Úrsula. Posteriormente quedó interrumpida. Su celda se
conserva como museo y muestra. [Á.R.R.]
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