No es fácil encontrar unanimidad a la hora de describir a una persona y creo que, en este caso, eso se da cuando se usan los calificativos de, alegría, cariño, humanidad… para referirse a La Porrona, si le llamas Dolores no responde. Este apodo le viene por su gusto por el porrón. Nació en el año 1954. Pelo negro negrísimo y la sonrisa siempre en la boca, esa imagen ha sido la que durante cuarenta años ha mostrado a sus clientes en la Plaza Larga del Albaicín cuando lo mismo te sirve una cerveza que te canta o baila o si eres cliente conocido hasta es confidente de muchas de tus penas.
A bailar aprendió en las cuevas, en
el Camino del Monte, de mano de su madre y sus vecinos. A los ocho años ya
bailaba para los turistas y donde la llevaban. La falta de medios le hacía
ponerse en la puerta de la cueva para que la fotografiasen y poder pedir una
peseta que le ayudara a comprar un bocadillo que iba a ser su comida del día.
Con 67 años se despide de sus clientes que le han preparado una fiesta y es el
propio Curro Albaicín el que la recibe con un bonito cante, siguen otros más y
muchos bailes que la propia Porrona acompaña. Son muchos los personajes
relevantes que han pasado por su bar, desde el Rey hasta artistas de todas las
ramas, incluidos lo de Hollywood. La primera dama estadounidense, en aquella
época Michelle Obama fue rebautizada con el nombre de Lady Mojama. Cierra su
vida pública con un gran homenaje que se le dedica en el Teatro Isabel La
Católica, en diciembre del 2021 y donde actúan una miríada de amigos del mundo
flamenco. [Á.R.R.]

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