Ir al contenido principal

Elena Eleno de Céspedes

 





Para escribir sobre Elena/Eleno de Céspedes y entender su valor y su sufrimiento, es necesario sumergirse, al menos intentarlo, en el tiempo que le tocó vivir como mujer transexual en la España de Felipe II.

Nacida en Alhama de Granada, ¿1546?de madre esclava de origen morisco, llamada Francisca Medina, y tuvo como padre al amo de la casa y de la madre, llamado Benito Medina;  Elena vivió hasta los ocho años en casa de su padre. Tomaría el nombre de la esposa de su padre, Elena de Céspedes, a la que sirvió durante un tiempo y con la que parece ser que mantuvo una estrecha y cordial relación, siempre en su condición de esclava. Fue liberada a los ocho años, aprendió el oficio de tejedora, y siendo muy joven se casó con un hombre del que quedó embarazada. En estas condiciones, huyó del pueblo. Nunca más tuvo relaciones sexuales con un hombre, y el hijo que tuvo fue entregado a una familia de un panadero de Sevilla.

A partir de ahí inicia una trayectoria vital que la lleva a distintos lugares de España, algo insólito para una mujer de la época. Primero se fue a Sanlúcar de Barrameda, y  tras diversos avatares, viajó a Arcos de la Frontera, donde empezó a vestir de hombre. Se hizo soldado y participó en la Guerra de los Moriscos.

Y así, siguió su periplo hasta Madrid donde conoció a un cirujano con el que entabló amistad que le enseñó el arte de coser y curar enfermos, tras lo cual, empezó a trabajar en un hospital de la Corte hasta que su fama llegó a oídos del rey Felipe II.

Su buena reputación fue la envidia de otros cirujanos que pronto la acusaron de intrusismo a pesar de haber trabajado durante ocho largos años como tal. Elena no se amedrentó ante la amenaza de ser expulsada de su oficio. Marchó a Cuenca y consiguió la licencia de cirujano del Protomedicato. Ya en Yepes (Toledo) se casó con una mujer, María del Caño.

Quedan muchas dudas sobre los genitales de Elena/o. Hasta que cayó en manos de la Inquisición y en el juicio logró que numerosas personas, entre ellas nada menos que Francisco Díaz, cirujano de Felipe II le certificasen como varón, lo que le permitió casarse. Según algunos autores, se cree que solo pudo lograrlo implantándose los genitales masculinos de un cadáver, un "artificio" que resultó creíble para la época. (…) "Se hizo una automutilación gracias a sus conocimientos de cirugía y a la ayuda de una curandera morisca: disimuló los pechos con vendajes compresivos y se obturó la vagina usando elementos cáusticos, hasta el punto de que nadie conseguía encontrarla",(…) según hacen constar en el proceso inquisitorio.

Al recordar su figura, cinco siglos después, tal vez se puede afirmar que era un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer.

También se dice que el caso de Elena de Céspedes tal vez fuera el personaje que inspiró a Cervantes, para crear la Cenotia de Los trabajos de Persiles y Sigismunda en 1617, ya que hay noticias de que nuestro ilustre escritor pasó por Alhama de Granada en 1594, en su condición de recaudador de impuestos.

Su pueblo natal la recuerda con una placa, cerca de la Casa de la Inquisición, que dice así: “A la mulata alhameña Elena/o de Céspedes – 1545 – primera mujer cirujana y transexual de la historia.”

Bibliografía:

El País, 19-11-2017- Antonio Pita

Mujeres Con Ciencia, 16-12-2016 – Sandra Ferrer Valero

Rincones de Granada-Alhama, 08-03-2012

Video:

https://youtu.be/D-inMP_bgZw?si=lTjxBAj_lmI9TUrv

[ H. F. P.]

Comentarios