Forense. Trabaja, según ella, más para los vivos que para los muertos y por eso es referente nacional en el estudio y la difusión de los efectos de la violencia de género. Ha redactado y puesto en marcha diversos protocolos para prevenir o luchar contra la violencia de género. Su carácter espontáneo y natural le viene dado por su tierra alpujarreña.
Nació en Órgiva en 1963, la noche de Reyes, el 5 de enero, cuando todavía se nacía en las casas familiares. Licenciada en medicina por la UGR, donde escoge la especialidad forense porque no le gusta la clínica. Aprueba la oposición en 1990 y accede al Cuerpo Nacional de Médicos Forenses. Tras unas breves estancias en Jaén y Martos se asienta en Salobreña, ya que su destino es Motril, donde permanece dieciocho años y es nombrada hija adoptiva en el año 2021.
Su inquietud social y amor a su profesión le hace poner en marcha en el propio Motril, el protocolo de atención para agresiones sexuales. Pero es desde el Instituto de Medicina Legal, al que accede en el año 2003, donde su actividad se focaliza más en la violencia de género. Estuvo al frente de una coordinadora de valoración de violencia de género y asistió al Parlamento de Andalucía, como médico forense para asesorar en el desarrollo de las normativas oportunas.
Tiene números trabajos publicados en esta materia Los abusos y agresiones sexuales a menores de 16 años (Editorial Fleming, 2018), en el Manual de atención y valoración pericial en violencia sexual, guía de buenas prácticas, tiene La exploración física y Sumisión química. Criterios orientadores (Bosch Editor, 2018), y otras colaboraciones y publicaciones desde el año 2007. Accede a la dirección del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Granada en el año 2012 donde presta especial atención al desarrollo y puesta en marcha de las guías de funcionamiento y la actualización de los protocolos para la actuación en agresiones sexuales y sumisión química, siendo en esta rama pionera en la detección de drogas de sumisión química en las agresiones sexuales, sustancias que debido a su composición y a la forma de asimilación, pasaban desapercibidas en la investigación y era difícil demostrar su presencia en un juicio.
Su implicación y bien hacer ha sido reconocido por los cuerpos policiales a través de la Cruz, con distintivo blanco, al Mérito Policial del Cuerpo de Policía Nacional, en el año 2019, Tricornio de Gala de la Guardia Civil, en el año 2014, Cruz al Mérito distinguido, Asociación de Mérito «Duque de Ahumada», en el año 2013 y otras muchas relacionadas con el mundo jurídico. Reconocimiento de la Subdelegación del Gobierno en Granada «Granadinas por la Libertad» en 2023.
Una forense que trabaja para los vivos y teme a la muerte: «por eso quiero una buena muerte». [Á.R.R.]

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